miércoles, 24 de febrero de 2010

Autopaliza en el Puntazo

¿Alguna vez os habeis encontrado en la situación de entrar en un bar y al salir parecía como que os habíais pegado con todos los presentes del local?
A mi, personalmente no me ha pasado, pero si he sido testigo de un caso como el antes descrito.
Ocurrió la noche del sábado 20 de febrero, empezó como un "vamos a tomar algo y prontito a casa" ya que eran la 1:00 de la madrugada y al día siguiente Mi y yo (Leks) teníamos que madrugar.
Salimos de casa en dirección al Puente después de cenar, (bueno yo, porque Mi no cenó), a tomar algo. Cuando llegamos el bar estaba cerrado y nos enconatramos con Chuchi y Tamara (los camareros del Puente) que nos dijeron de ir a tomar algo....ahí empezo la noche y ahí fué donde la cagamos, despues de ristras de sol y sombras y chupitos Medineses, acabamos en el bar Puntazo, ya con el calorcito de los chupitos, seguimos con cubatas de litro en el bar, a partir del segundo cubata se nos empezó a ir de las manos la situación y nos olvidamos por completo del "solo a tomar algo", Mi al final no pudo evitarlo y se calzó los muelles y empezó a dar espectáculo por todo el bar y se hizo amiga del camarero pidiendole tequilas a grito pelao, al final el camarero le ponia cubatas sin que ella dijera nada, a la que veia que se le vaciaba el vaso, el servía otro jejejeje.
El momento cumbre de la noche llegó a las 5 y pico de la mañana, los muelles de Mi empezaron a botar demasiado alto y llegó la primera ostia. Bailando una canción de punk en español de algun grupo ke ya no recuerdo, los muelles de Mi le dieron un aviso, sin más empezó a tambalearse de lado a lado hasta que se pusó recta, ahi bajó la guardia y se inclinó hacia delante precipitandose peligrosamente contra la pared con la frente por delante y como no, se la dió, acto seguido se dió la vuelta dejandose caer por la pared partiéndose el ojete, se levantó, se fué para atrás y se apoyó como pudo en la barra del bar dandose cuenta ya de que sus pies no le respondian porque rasbalaban, pero la cosa no acabó ahí.

Despues del trastazo que se pegó no se dió por vencida y continuó con su festival particular haciendo del bar su patio de recreo. Siguió con sus cubatazos y encima se bebió otro de un chaval que le dió a probar, él se lo dió y se fué, entonces ella pensó "esto tampoco se va a tirar así que...pa' dentro que sinó se lo lleva el viento jejejeje", pasado un rato la mezcla de licores varios empezó a cebarse con ella y su cuerpecillo y sobretodo con sus muelles que dijeron "hasta aquí hemos llegado".
Entonces llegó el momento final de la noche, su último baile, el último bote.
Esta ostia partió del mismo lugar que la anterior, pero en vez de irse para adelante, un charco de cubata derramado por mi (mi de yo, Leks XD) se lo impidió, cayendo así de lado y comiéndose con el lateral de la cara (usease la mejilla) el banco de cemento que había delante de la pared de la ostia anterior, el resultado ya os lo podeis imaginar, ostión increible que acabó con su noche de fiesta. Acto seguido salimos del bar (ella como pudo, aunque no se quería ir ya que para ella la ostia aun era indolora debido al nivel de alcohol en sangre) y empezamos a tirar para casa, en ese momento ella misma se empezó a dar cuenta de la melopea que llevaba ya que las calles se le movian y se le hacían estrechas a la vez.

Moraleja: cena algo siempre antes de salir, aunque sea solo "a tomar algo".