Esta es la historia de una nochevieja.
Estábamos bebiendo antes de dirigirnos hacia Portu para seguir con la fiesta. Yo junto con un amigo me dirigía a micciónar, mear, cambiar el agua al canario (como cada uno prefiera) y nos encontramos con una motillo subida en la acera de la calle, lo mejor que se nos ocurrió fue subirnos los dos en ella y empezar a saltar y cantar una conocidisima canción de Javi Cantero, el hijo del Fary. Os podéis imaginar la gracia que le hizo a todo el que nos vió subidos en aquella scooter cantando "cuanto mas acelerooooo".
Después de 15 minutos dando la nota nos cansamos de saltar y tomamos camino hacia nuestro destino de aquella noche. Por el camino bajamos unas escaleras mientras íbamos comentando la jugada y Burg se cayó por ellas lanzando su botella de kalimotxo metros hacia delante, lo mejor no fue la caída, si no que mi compañero de motocicleta saliera disparado hacia... la botella como no.
Asi que ya sabéis, si un amigo se cae y suelta el alcohol lo primero que se debe hacer es ir en busca de este ultimo, que además de desinfectar nos hace ver a las mujeres bonitas.
Por el alcohol, causa y a la vez solución de todos los problemas de la tierra.
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